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lunes, 5 de noviembre de 2012

La maestría de navegar por los canales australes

Escuadra Nacional en ejercicios
La maestría de navegar por los canales australes
La navegación de precisión empezó en el Canal de Chacao, para terminar en Punta Arenas.



Fueron alrededor de 950 millas náuticas de canales las que recorrieron las fragatas "Williams", "Prat", "Blanco" y el remolcador "Galvarino", realizando ejercicios de navegación de precisión por los bellos fiordos y canales que nos ofrece el sur austral de nuestro país.

Partiendo desde Puerto Montt y Chiloé el día 11 de septiembre, las embarcaciones engalanaron las aguas del archipiélago con una navegación que pudo ser disfrutada por la ciudadanía desde la costa.

Una imagen que desde el año 2006 no se repetía por esas latitudes y que permitió a la Armada de Chile marcar presencia en estos remotos rincones del país.

"En mi opinión la Escuadra es de todos los chilenos y el ver un buque de estas características produce un efecto que yo lo llamaría multiplicador, porque la gente lo siente de ella. Porque lo ve. Se genera un sentimiento de pertenencia cuando uno ve un buque de la Escuadra, que hace que la gente lo considere suyo y este patrimonio hay que mostrarlo", comentaba el Contraalmirante Francisco García-Huidobro, Comandante en Jefe de la Escuadra, liderando las acciones desde el Buque Insignia.

Encabezados por la fragata "Williams", y liderados por el Estado Mayor de la Escuadra, enfilaron rumbo al sur las fragatas "Prat" y "Blanco", precedidos por el remolcador "Galvarino", para ser sometidos a pruebas de destrezas en la navegación por espacios estrechos y el clima imprevisible que ofrecen las aguas interiores que comienzan al atravesar el Canal de Chacao.


Para prepararse para estas instancias la Armada cuenta, en Valparaíso, con una serie de simuladores que permiten a los Oficiales replicar navegaciones difíciles, lo que por lo menos en el papel, y en un buque que se mueve ficticiamente, logra formarles una idea de lo que van a enfrentar.

Estas maniobras simuladas constituyen un gran aporte en la práctica y son utilizados profusamente para poder navegar en las delicadas condiciones climáticas y geográficas de los canales.

La meteorología es otro factor determinante en este tipo de parajes. La navegación por canales se sustenta en las capacidades visuales humanas, las cartas de navegación y los radares, lo que muchas veces cuando el clima es desfavorable lleva al puente de mando a someterse a situaciones límite, en que casi deben navegar a ciegas producto de las nevazones, lluvias y fuertes vientos de hasta 170 kilómetros por hora, los que son capaces de proyectar troncos y bloques de hielo, a la deriva, convirtiéndolos en un gran peligro para las hélices de las embarcaciones.

Para evitar este tipo de problemas es muy importante ir recogiendo experiencias anteriores de otros buques, y también de los lugareños que conocen muy bien estas aguas, las que permiten poner en aviso a las embarcaciones de los potenciales nuevos peligros que pueden generar los temporales.

Todas estas experiencias se van agregando al llamado derrotero del buque, libro que recoge esta información en forma detallada y que es vital para corregir la navegación de ser necesario. También, estos datos útiles son reportados al Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, SHOA, donde son procesados y desde donde se envía un aviso para los navegantes, con el propósito de advertir a las embarcaciones que navegan por el sector.


La concentración y el trabajo en equipo es fundamental en estas condiciones, como explica a Vigía el Contraalmirante García- Huidobro. "La precisión, la adrenalina que recorre a la tripulación cuando están sometidos a la presión de navegar en pasos difíciles, aporta a todos los Oficiales y a todo la gente en su formación de combate.

Es una experiencia importante que se requiere para manejarse en situaciones complejas. Navegar en canales supone una presión que el equipo de combate de los buques tiene que controlar muy bien", señala.

Capacidades muy necesarias si la ruta considera pasar por tramos de escasa profundidad o de exiguo ancho, como el paso de Angostura Inglesa, donde la orilla de la costa llegó a estar a menos de 100 metros; como también, las rudas condiciones climáticas del Paso Drake.

Tras días de exigente navegación, para el domingo 16 de septiembre, con Punta Arenas preparada para las fiestas patrias, los buques de la Escuadra recalaron con la satisfacción de haber recorrido los canales australes.